martes, 19 de junio de 2018

“Por ahora” Colombia no será Venezuela



Nada más fácil y rápido que decir un “por ahora”. No gané “por ahora”, no lo logré “por ahora”, “por ahora” me retiro y “por ahora los objetivos no fueron cumplidos”, Chávez lo dijo en su momento y quizás muchos políticos alguna vez también lo hayan  dicho, así que no es una frase exclusiva del difunto Hugo Rafael, ni que creo el ahora ex candidato presidencial colombiano, Gustavo Petro, haya querido expresarla  para emular a Chávez, cosa que no hacen ni Correa ni Evo al menos que le dieran un chequecito.

De los  casi 37 millones de ciudadanos inscritos para votar en Colombia, 10 millones lo hicieron por Iván Duque, ocho millones por Petro y casi un millón  votó en blanco, el resto se abstuvo. Matemáticamente Gustavo Petro sacó muchos votos que pudieran interpretarse como anti gobierno, anti uribistas, anti partido tradicionales  o antisistema, eso suele pasar siempre  en estos países latinoamericanos.

Gustavo Petro  trató de distanciarse del discurso de izquierda aun y cuando todos los militantes de esa tendencia ideológica lo apoyaban. Tiene cola de cochino, cara de cochino, oreja de cochino, ¿qué es?, Un cochino. Por lo tanto los que votaron por él, en su justa mayoría y respetando la inteligencia humana lo hicieron conscientemente.

Para los venezolanos es aterrador pensar en gobiernos de izquierda, la experiencia que hemos vivido en estos 19 años ha sido nefasta, hemos visto que gobiernos altamente corruptos antes de la llegada de Hugo Chávez, el llamado “socialismo del siglo XXI” superó a los anteriores, con creces en corrupción, destruyó las empresas, acabó con el ciudadano, con los alimentos y la producción interna, encarceló a la disidencia, dio poder a los delincuentes y destruyó un país, mientras sus jerarcas se enriquecieron.

Es aquí donde reza el dicho “nadie escarmienta por cabeza ajena”, aquellos hermanos colombianos que  vinieron a Venezuela en los años 70 y 80  huyendo de la guerra interna generada por la guerrilla y paramilitares, se regresaron a su país, ahora huyendo de la crisis humanitaria ocasionada por la “Revolución bonita” de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

En su momento se determinará hasta qué punto influyó en la campaña comparar a Petro con Chávez, o hasta qué punto la diáspora venezolana tocó la fibra de los colombianos; me atrevería a decir que lo segundo sí hizo su trabajo propagandístico, aunque si yo fuese colombiano y viera la barba de mi vecino  arder, me hubiese sumado a los que votaron por Duque y hubiese apostado no por 10 millones, sino por 15 millones o 18 millones por el buche.

Con esos ocho millones, Gustavo Petro  seguirá siendo una amenaza para los colombianos y en el 2022 pudiera aterrizar en el Palacio de Nariño, que Dios proteja  a los hermanos vecinos.

Mientras tanto, a Iván Duque le tocará la tarea de gobernar para los diez millones, para los ocho millones que sin duda significan algo, para el casi millón que le hicieron caso a Sergio Fajardo y para todos los que no votaron en el proceso electoral. Tendrá que darle respuesta al acuerdo de paz con la FARC si se respeta o se desconoce y hacer uso de su capacidad intelectual, juventud, hoy una virtud en gobernantes en el mundo como el caso de Macron en Francia, o Justin Trudeau en Canadá.

El buen humor, la capacidad de escuchar, de trabajar en equipo son otras de las virtudes resaltantes en el nuevo Presidente de Colombia, que tendrá que poner en práctica para llevar un gobierno en paz.

“Por ahora” Colombia no es Venezuela y esperemos que nunca caigan en el barranco en el que nos metió la desvelada izquierda a través del “Socialismo del siglo XXI”.

Edward Rodríguez
@edwardr74


martes, 12 de junio de 2018

El peor momento de la oposición



El pasado domingo 10 de junio no entendía lo que ocurría por las redes, los hashtag de “Luis Florido delincuente”, “traidor”, “expulsado”, entre otros; me obligaron a indagar a profundidad y revisar cuál era la razón del ataque en su contra; arremetida en la que también participó el padre del líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, que escribió recomendándole al diputado Florido, quien es presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional, que renunciara, pues carecía de “valor” y principios.

Ahora bien, grosso modo, el ataque virtual comienza por la supuesta designación que Luis Florido hizo de unos delegados o representantes de la diáspora venezolana en varios países, sin consultar, ni respetar el liderazgo de venezolanos en el exilio formado en cada una de esas naciones. Esta fue la gota que derramó el vaso, pero también se especuló sobre el desvío o desaparición de un dinero que las ONG´s internacionales estaban aportando para la ayuda de los millones de inmigrantes venezolanos.

Lo cierto es que le arrancaron la cabeza a Luis Florido de la comisión de política exterior pero me parece que entre el gobierno y la misma oposición dentro de su organización y de los aliados entre comillas hicieron leña del árbol caído.

Será el mismo Florido quien aclare lo sucedido, como en su momento lo hizo el diputado de Primero Justicia, Juan José Caldera, luego de que saliera a la luz la grabación de la reunión que sostuvo con Wilmer Ruperti, o como también lo hizo Heliodoro Quintero y cuanto dirigente le ha tocado la puerta el escándalo.

Igual ocurrió con la denuncia sobre ayuda para campañas electorales por parte de la empresa Odebrecht a dirigentes de la oposición que ya salieron a responder sobre lo sucedido, pero la gente no se cree el cuento, sin embargo, tienen que mostrar la cara de honorabilidad y credibilidad, que es lo más importante en la gestión pública.

Por otro lado, y dentro de este momento por el que atraviesa la oposición venezolana, tenemos el interesante el caso de los diputados. Resulta que se habla de tres clases, la “Clase C”, que son los que no tienen ni para llegar a las sesiones, sin sueldo, sin viáticos y desasistidos por todos lados; luego están los de la “Clase B”, son los que se pagan sus propios gastos; y los de la “Clase A”, son quienes gozan de la ayuda desde afuera y pueden costear muchas cosas, quiere decir que entre nuestros diputados también hay una exclusión y una república que va por dentro.

Lo mismo ocurre con la mini MUD, el mini Frente Amplio, los mini partidos y las inexistentes alianzas, hasta la inverosímil excusa de Eduardo Semtei al partido de Henri Falcón porque el Chato Guede, militante de la Causa R, se fue para España.

Otro caso es la de la oposición que está fuera de Venezuela, perseguida, excarcelada, donde unos libran una batalla diaria para sobrevivir, otros y en las medidas de sus posibilidades ayudan a los que van saliendo del país, pero otros están haciendo negocios a costilla de la crisis venezolana, se la mantienen de avión en avión, de locheros, de enchufados y corruptos, algunos presos, otros huyendo.

Sin duda estamos en el peor momento de lo oposición venezolana, ojalá los invada la coherencia, y haya un restablecimiento de principios y valores.

Por cierto, y valga el inciso, aún no sé ¿Por qué sonreían tanto los cuatro gobernadores opositores sentados en la Casa Amarilla en el sofá esperando la liberación de los presos políticos de Nicolás Maduro?.

Al que le pique que se rasque y al que no, pues que construya una agenda común. El peor momento de la oposición es hoy.
Edward Rodríguez
@edwardr74



martes, 5 de junio de 2018

Desnuclearizar a Arreaza



Cuando el mundo va camino a frenar una guerra nuclear, por las reiteradas y pintorescas amenazas del líder norcoreano Kim Jong Un, y que posiblemente lleguen a su final este de 12 junio cuando se reúna con el Presidente de la otra potencia mundial, Donald Trump; en Venezuela estamos nadando contra corriente.

Antes, no hace mucho tiempo tampoco, cuando vivía Hugo Chávez era promotor de cuanta Cumbre se le ocurría, y en un abrir y cerrar de ojos contaba: “un, dos, tres, pollito inglés”, y se hacía la Cumbre; pero ahora parece que la orden es distinta. Que Nicolás Maduro haya decidido sacar a Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA), es un hecho; así  lo reiteró este lunes 4 de junio el canciller de la República, Jorge Arreaza, que por cierto fueron bastante reseñadas sus declaraciones y pataletas.

En un tono light y sereno, lanzó esa bombita del preaviso y luego su jefe Nicolás anunció que decretaría “día festivo” cuando Venezuela ya no esté en la OEA; pero para eso va a tener que seguir esperando por lo menos un año más porque esos trámites se tardan dos años; capaz y se queda con las ganas.

Lo que ocurrió este 4 de junio en la asamblea general de la OEA quedará en el recuerdo por el triste papel de un aprendiz de canciller (Arreaza), y por la diplomática e impecable confrontación que le hizo el canciller chileno Roberto Ampuero quien comparó al ex yerno de Chávez, con “una pared con la que no se puede dialogar”, además lo señaló como parte de los responsables de llevar a Venezuela a un “callejón sin salida”, y remató dejando al aire la reflexión: “¿si así nos trata a nosotros, cómo tratará a su pueblo?”

Sin duda  El canciller Jorge Arreaza llevó lo suyo en la sesión 48 de la Asamblea General de la OEA.

Recuerdo a Arreaza en el programa de entrevistas que conducía por VTV, aun y cuando por la línea editorial de ese medio y de pronto del mismo entrevistador, sólo llevaban invitados afectos al régimen, parecía muy ponderado, o sea, se mostraba como pez en el agua. Al dejar la TV, asumió cargos en el ministerio de Ciencia y Tecnología, se casó con una hija de Chávez, y hasta fue Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela durante tres años y bajo el primer mandato de Nicolás, hasta que en el 2017 lo nombran canciller.

Este triste célebre canciller venezolano pasará a la historia por el preaviso de la salida de Venezuela de la OEA, si es que antes no la suspenden los países miembros tal como se discute en estos momentos en el que escribo este artículo; y por las pataletas dadas en la 48 Asamblea General del organismo.

Hoy más aislados que nunca, hoy más desprotegidos y navegando más solos en las aguas internacionales, cada nación con sus propios conflictos y problemas.

Quizás Arreaza piense que si a Cuba no le hizo falta estar en la OEA ¿por qué a nosotros nos va hacer falta? A veces las bombas no suenan ni se sienten hasta que caen, por eso es mejor un mundo desnuclearizado en ideología también.

Hay que desnuclearizar a Arreaza.

Edward Rodríguez
@edwardr74



martes, 29 de mayo de 2018

Del discurso a la acción


Acción. No hay más tiempo que perder, pasemos al siguiente nivel, ya nos leímos y sabemos de memoria el “manual de instrucciones”, es momento de proceder.

La misión urgente que tiene el Frente Amplio por Venezuela es asumir las riendas no sólo del discurso y la retórica, sino de la acción pragmática, es decir, ejecutar uno por uno los objetivos de aquel documento presentado en el auditorio de la Universidad Central de Venezuela el 8 de marzo del presente año.

Ya no se trata de refundar la Mesa de la Unidad Democrática, la que presuntamente volverá a dirigir Ramón Guillermo Aveledo, hay que entender que llegó a su fin; aquí de lo que se trata es de no correr más la arruga y plantarse en la coordinación de la transición con el actual gobierno por ser ilegítimo según el desconocimiento que la Asamblea Nacional hizo de los resultados del proceso electoral del 20 de mayo donde Nicolás Maduro resultó “reelecto”.

En el Frente deben estar todos los sectores y líderes de este país con un sólo objetivo: unión por encima de las diferencias, unión para despertar el respeto del pueblo  y unión para salir a la calle a protestar nuevamente. Sin este ingrediente es difícil desarrollar la ruta que nos toca transitar en el 2018.

Algunos dirigentes de oposición pareciera que no se han percatado que los venezolanos en la calle no sienten que hubo una “elección presidencial” hace apenas diez días; que no se acuerdan si Nicolás se juramentó. Esa gente de lo que realmente está pendiente es de si le alcanza el sueldo medio kilo de arroz, y con suerte un  pollo pequeño.

Es imposible que en estos momentos, en esta situación por la que atraviesa Venezuela, alguien esté tranquilo y feliz en su casa; pero lo que sí es probable y seguro es que esté desinteresado de la política, hastiado de los políticos, de sus discursos; ya no se acuerdan que Henri Falcón desconoció los resultados minutos antes que Tibisay diera las cifras oficiales, ni que Bertucci estuvo en Miraflores con la sonrisa de oreja a oreja “reconociendo” a Maduro como Presidente de Venezuela para seis años más.

El diseño y programación de una agenda común debe ser el segundo objetivo del Frente Amplio, los que están afuera dejen de creerse el cuento que con la ayuda internacional salimos de este desastre y que este año Dios mediante se vienen a comer las hallacas en diciembre; y los que aún quedamos en Venezuela, no crean ese cuento que esto sale solo moviéndonos internamente.  Agenda común e interés colectivo, esa es la fórmula.

Leí en una entrevista que le hicieron al Padre José Virtuoso, y coincide con estos puntos que he planteado en este artículo, que enfatiza en la insistencia de destrancar este cuello de botella y dialogar en torno a la transición. 

Es urgente volver a dibujar a la oposición de lucha, ahora es que falta acompañamiento al pueblo.

Por encima de los resultados del 20 de mayo está la verdadera realidad, ni los mismos del Gobierno se creen que van poder solucionar todos los problemas, saben sobradamente que ellos son  el problema. 

En manos de la oposición está la conducción del barco. Pasemos del discurso a la acción.

Edward Rodríguez
@edwardr74










martes, 22 de mayo de 2018

Perdió Nico



Ni diez, ni ocho millones. Tras una desolada y desértica jornada electoral, el Consejo Nacional Electoral ratificó lo que ya se sabía desde que la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente convocó las elecciones, que Nicolás Maduro había sido reelecto.

Ni cerca le llegó a la eterna promesa de los “10 millones por el buche”; Nico apenas alcanzó, según Tibisay Lucena, 6.190.612 votos y aunque en el papel resultó ganador; la verdad fue que perdió.

Nicolás es un submarino; a “paso de vencedores” ha ido acabando con el legado del Comandante Supremo. En julio del año pasado en las elecciones de Asamblea Nacional Constituyente, que sólo saben ellos cuántos votaron realmente, dijeron que habían obtenido 8.089.320 votos; pero diez meses después consiguen 6.190.612 votos; o sea, perdió 1.898.708 votos.

Pese al ventajismo, al control del Carnet de la Patria, cajas Clap, bonos y puntos rojos; sus votantes no le cumplieron, ¿saben por qué? Sencillo, también viven y sufren en carne propia la peor crisis de la historia de Venezuela. Son insuficientes las dadivas.

Esos “votantes duros” con los que contaba el régimen, perdieron el miedo, a los empleados públicos, por ejemplo, ya no les importa perder sus trabajos porque al final la liquidación no les alcanza ni para los pasajes.

Ahora bien, a Nico no sólo le fallaron los rojos de a pie, sino que también lo hicieron los gobernadores y alcaldes. Por sólo citar un caso en Maracaibo el pasado mes de diciembre Willy Casanova, candidato del régimen, ganó la alcaldía con 225.748 votos; pero el 20 de mayo Maduro apenas obtuvo en la capital zuliana 207.918 según lo publicado en la web del CNE el lunes 21; 17.830 votos menos. Esto refleja que ni una elección a la alcaldía ganaría Nicolás.

Pero hay más, si retrocedemos la película y nos remontamos al año 2013 cuando Maduro se enfrentó en las presidenciales con Capriles; Nico logró 7.587.579 votos; pero el pasado domingo consiguió 6.190.612 votos, es decir, 1.396.967 menos para el buche; como vemos, el “Presidente obrero” sigue restando.

Los números no mienten y la calculadora sólo resta cada año más, las razones todos las sabemos y las vivimos, si algo tendrían que analizar en el partido de gobierno es que así como van no llegarán al 2025, afortunadamente. El hambre, miseria, hiperinflación, diáspora y relaciones internacionales lo están dejando en evidencia.

Hoy más que nunca se ratifica que, aunque usted no lo crea, el chavismo, madurismo, cabellismo y todos aquellos apellidos que quieren abrogarse ser la cabeza de la “Revolución” en Venezuela tienen sus días contados.

No creo que después de esta “pírrica” victoria, como diría Chávez, vayan a cambiar el timón, por eso creo que es momento de reunificar a la oposición, es momento de una verdadera y sincera Unidad. Hay que superar las diferencias y  construir una sola ruta.

Seguramente usted estimado lector, tampoco cree que Nico tenga seis millones de votos, yo tampoco lo creo, lo cierto es que tan malos fueron esos resultados que no le dieron tiempo a la comadre Tibi para depravarse y llevarlo a los prometidos “10 millones por el buche”; creo unos “camaradas” se plantaron y lo impidieron; ya lo sabremos algún día.

Tibisay se depravó y debe renunciar.
 Edward Rodríguez
@edwardr74


jueves, 10 de mayo de 2018

La banda que da risa



Si usted no lo ha visto, y como  yo si  lo vi, aprovecho la oportunidad de contárselo; el pasado domingo 6 de mayo fue anunciado con bombos y platillos el spot de campaña  del candidato Nicolás; fue transmitido a las 9 de la noche, supongo que se trata de la versión larga pues ya la había visto rodando en la TV pero con una duración de 20 segundos.

Un concepto muy americano, muy gringo, muy “imperialista” diría el difunto Presidente Hugo Chávez, en el cual se hace uso de los colores de la bandera; en el caso venezolano la idea ce centra en la banda presidencial. El spot consiste en  una serie de testimonios de ciudadanos apoyando al aspirante a la reelección,  pero con la particularidad de que estos compatriotas lucen una banda presidencial en el pecho.

En el 2006 Michelle Bachelet, entonces candidata presidencial de Chile, también hizo algo parecido para no decir que fue la pionera con ese tipo spot que se enfocó en full testimonios y todos con la banda presidencial, al final aparecía Bachelet con el mensaje: “estamos llamados a ser uno, para ser todo”.

Tres años después, o sea, en el 2009, Pepe Mujica, en Uruguay, hizo algo similar en su campaña que lo llevó a la presidencia. Utilizaron la banda presidencial y a Don Quijote en dibujos animados.

¿Conclusión? Al candidato Nicolás al parecer no le dijeron que esa pieza no es una creación nueva sino un refrito, eso también es válido en el marketing político, pero siempre y cuando el cliente lo sepa y genere resultados.

En la cuña de “Nico”, como también le dicen en parte del spot; los talentos dan palabras  de agradecimiento a la revolución por los beneficios recibidos, es casi seguro que cada uno de ellos debe estar convencido de sus logros y no deben formar parte de ese 80% de personas descontentas con ese Gobierno que tiene más desaciertos que logros, más miseria que resultados y a las pruebas nos remitimos.

Sería muy interesante ver a los comandos de los que adversan a Nicolás, ubicar a esas mismas personas que agradecen los “beneficios de la revolución” para ver cómo viven; seguro estoy que se conseguirían con muchas sorpresitas.

Ahora bien, la pregunta es; ¿Qué pretenden con esa propaganda, mostrar un empoderamiento del pueblo con la gestión de Nicolás para los próximos seis años?, mostrar que ahora si van a gobernar, mostrar que todos viven como Nicolás, que se alimentan como Nicolás, no se le va la luz como a Nicolás, que no pasan roncha, que no los asaltan en la calle, ni mucho menos los golpea la inflación y que el sueldo mínimo les  alcanza para vivir y vacacionar.

Todo eso pretenden vender con ese spot copiado; pero la realidad supera la ficción, las estadísticas de diferentes ONG reflejan que la desnutrición se disparó en la revolución, el desabastecimiento se multiplicó, la pobreza extrema es tan visible que hay más niños de la calle y familias enteras comiendo de la basura que hace dos décadas atrás, que la promesa de tener vivienda propia fue un avance de este gobierno pero que ya no se observan entregando nuevas casas, la gasolina se les terminó, en sentido figurado.

Hoy no tienen muchos logros qué mostrar, sólo amarrarse al salvavidas del Carnet de la Patria y al de la caja Clap, con el primero lograron automatizar las ayudas en cash de acuerdo a lo que se le vaya ocurriendo al Presidente, de pronto y le da por dar un bonito por el día de la tierra o por el día de reír; que no nos sorprenda nada con el vendito carnet. Ya lo anunció como otro logro, quien vote recibirá un regalito.

Con lo segundo, es decir, con el Clap, establecieron el racionamiento de nuestros alimentos en formato “delivery”, te los llevan a tu casa, con la gran diferencia que los productos y la cantidad no los escoge usted, sino que se los asigna el Gobierno.

El empoderamiento que le quieren hacer ver y sentir a los venezolanos es sólo por unos días y culmina antes del 20 mayo; no hay peor ciego que el que no quiera ver. 

La popularización de la banda presidencial es sólo un tema de campaña, no crea que después del 20 usted sale con la banda y paga la luz, compra en la panadería, le otorgan crédito para casa o carro, va al cine y no paga o simplemente se hará invencible como Superman.

Definitivamente esa banda presidencial da mucha risa y alguien se ganó unos verdes con el refrito.
Edward Rodríguez
@edwardr74








martes, 1 de mayo de 2018

Aumento de preocupación



Las manos se van a la cabeza y lo primero que se te viene a la mente es “coñ.. de su mamá”. Sin duda Venezuela es el único país en el mundo en donde los decretos presidenciales de aumento salarial no alegran sino que preocupan, pues con ese nuevo salario mensual no alcanza ni para comprar un kilo de carne y uno de arroz, que rindiéndolo, alcanzaría para comer dos veces en una familia de cuatro personas.

El régimen, con ese descaro que lo caracteriza, dice que el incremento es del 95%, pero en realidad son 2.7 dólares mensuales lo que a partir de ahora ganará un trabajador venezolano; claro, calculándolo en la tasa de cambio que está prohibido nombrar; y no a la tasa oficial DICOM, que resulta ser es un dólar inexistente, o mejor dicho real para enchufados y transacciones del gobierno.  

Venezuela es el primero en la lista de países del continente que tiene el sueldo mínimo más bajo, al dólar que lo pongan o comparen no llega a 40$; luego están las naciones cuyos salarios se ubican por encima de los 250$, como por ejemplo Perú, economía que pese a la inestabilidad política va mejorando día a día; finalmente los que se ubican en el renglón entre los 335$ y los 371$ son Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile.

¿Qué nos pasó? Evidentemente el modelo atrasado socialista, donde ganan unos pocos y se empobrece a la mayoría, aplicado en estos 18 años es la razón principal de esta crisis que viene adormeciendo y  poniendo a sobrevivir a esa gran mayoría que aún sigue en el país.

El lunes 30 de abril de 2018 pasará a la historia como el día del aumento de la preocupación; además fue increíble ver periodistas con preguntas complacientes para el señor Nicolás en esa rueda de prensa donde le anunció a los venezolanos ese aumento de salario que no alcanza ni para comprar un pollo, ni un cartón de huevos, mucho menos un kilo de carne. Respeto la libertad de prensa y el trabajo de mis colegas, pero no estamos en una situación normal para hacer esas preguntas tan entreguistas.

Ese aumento salarial, no será suficiente para usarlo como bandera en la campaña electoral y eso lo saben los venezolanos, aumentaron la inflación, la pobreza, la desesperanza, el desempleo, la falta de oportunidades, la diáspora y las ganas de salir corriendo.

Esperemos que no sólo se proteste en Miraflores por la falta de agua sino también por la comida, el alto costo de la vida y la miseria.

¿Que si vamos rumbo a Cuba? diría que no; el chofer decidió cambiar la ruta y llevarnos a Zimbabwe.
Edward Rodríguez
@edwardr74




Hay que jugarle limpio a Venezuela

  Después de casi cinco años sin sentarme a escribir un artículo de opinión, que hacía con rigurosidad todas las semanas hasta diciembre del...